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La casa de las chapuzas

Se acabó el trabajo

Se acabó el trabajo Sí, se acabó el trabajo. Duró solo 15 días, y aunque se hablaba de la posibilidad de renovación de otros 15, no nos hacíamos ilusiones.

Era algo que ya debía haber asumido. De hecho, ya empezaba a cansarme un poco, pero cuando supe que unos se quedaban, y otros nos íbamos no.

Quieras o no, cuando ocurren situaciones así, en tu interior te preguntas ¿Qué he hecho mal? ¿Porqué no me han renovado? Lo que pasa, es que renovaron a los más conocidos, y echaron a los nuevos. Entre ellos yo. Es entonces cuando te dices:

“Si hay trabajo ¿Porqué no nos renuevan a todos?”

Si mis cálculos no fallan, debíamos ser aproximadamente, unos 40 trabajadores, o tal vez 30. De esos, pienso que hemos ido a la calle, la mitad aproximadamente.

¿Cómo se puede ser tan mezquino de negarle otros 15 días de trabajo a 15 ó 20 trabajadores?

No es la primera vez que pasa algo así. En el verano del 2.001, nos llamaron a trabajar. Pero solo por 4 meses y medio, aproximadamente. Recuerdo, que el día de las votaciones sindicales, nos llamaron de UGT, para que les votáramos. Nos dieron un discurso alentador, y se llevaron a un histórico con ellos. Nos animaban a ser más conscientes de nuestra grandeza.

Cuando uno de nosotros, mostró cierto miedo ante la idea de perder el trabajo, si protestábamos ante cualquier abuso, el “histórico” saltó indignado.

“¡Por favor, no se ahogue usted en un vaso de agua! Yo me he quedado encerrado con varios compañeros, a los que querían despedir injustamente, y me quisieron denunciar por complicidad!”.

Por ello, cuando faltaba poco para que se nos acabara el contrato, recurrimos a los de UGT, para que nos ayudaran. Y ¡Oh, sorpresa! No parecían muy entusiasmados con la idea.

Nos reunieron, y nos lo dijeron claro: No había planes de renovarnos el contrato. Uno de nosotros, sugirió que escribiéramos una carta a la alcaldesa Teófila Martínez, pidiéndole que nos renovara, aunque fuera un par de meses más, hasta completar los 6 meses, y así poder cobrar el paro. El de UGT estuvo de acuerdo....y no le dio muchas más vueltas.

El último día, mientras celebrábamos la despedida, vinieron los tres que fueron a entregarle la carta a la alcaldesa. Venían triunfales, como si hubieran conseguido algo grande.

“La alcaldesa, ha dicho que está muy interesada en nuestro asunto”. Exclamaron.

Yo no quise ser derrotista, pero eso me sonaba a medias palabras. A mí que me gusta leer libros de historia, no dejaron de recordarme a las palabras del rey Carlos V, cuando uno de sus generales, le dijo que sus hombres, habían derrotado a los piratas norteafricanos.

La respuesta del rey fue:

“Os nombro a todos caballeros”.

O dicho de otra manera: “Como no tengo dinero para pagaros, os pago con honores”. Porque el nombrar caballero a una persona, era darle el privilegio de poder montar a caballo (pagado de su propio bolsillo, por supuesto).

La alcaldesa, hizo ni más ni menos que lo mismo.

Así que ya lo sabéis; cuando un pez gordo os hable con medias palabras, no os hagáis ilusiones, y tratad de arrancarle un compromiso concreto a un día concreto.

En cuanto a mí, mi preocupación más inmediata, es comprarme un móvil. Aborrezco los móviles, pero qué le voy a hacer. El día que me llamaron a trabajar, yo no estaba en mi casa. Salí a la biblioteca, para leer y no agobiarme. Menos mal que por alguna extraña razón, sentí ganas de volver. Eso no debe repetirse otra vez.
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1 comentario

Una mirada... -

Peliagudo asunto el de la renovación de contratos, ciertamente... Queda, sin embargo, confiar en que otra llamada telefónica -a ese móvil que deseas comprarte- sea el anuncio de un nuevo trabajo. Así lo deseo.
Saludos.
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