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La casa de las chapuzas

Artículos y comentarios

La lista de los caprichitos

La lista de los caprichitos

Todos y cada unos, tenemos nuestros caprichitos. Hace tiempo, cada vez que quería comprarme algo, tomaba nota en una lista, y la guardaba en el bolsillo. Era una lista larga, en ella abundaban juegos de ordenador, música, libros, etc. Desde hace un tiempo, la lista es más reducida. Libros, solo algunos, la música no me gusta mucho la actual, y los juegos, para mi sobrino. De DVDs, pocos, tal vez alguna vieja, que tengo de mala calidad, o en vhs. O alguna película de acción como "La liga de los hombres extraordinarios", o las recientes de los héroes marvel, como Spíderman 2, o los 4 fantásticos, o incluso la esperada X-men 3. Tampoco descarto tener toda la serie de Star wars, en dvd, y poco más ¿Será la vejez? >:)

Una cosa distinta, es comprarte algo que necesites. En éstos momentos, mi tarjeta del móvil está agotada. Al parecer, debo comprarme otra antes de que empiece mayo. La correa de mi relj, está rota. Y son tan caras, que es más rentable un reloj nuevo. Mis gafas de sol, están arañadas, y son muy oscuras. Mi monedero, es feo pero práctico. No estaría de más comprarme otro más bonito. Cada poco tiempo, tengo que comprarle pilas al mp3. Igualmente, debo mirar que no falte una cinta para la cámara de video, por si hiciera falta. Tampoco estaría de más, comprarle una pila recargable, que la que tiene se le esá agotando. No menos importante, es tener carretes para la cámara polaroid, que hace tiempo que no saco fotos. Estoy viendo que la impresora, no funciona bien. El cargador de tinta, parece agotado. Pero cuesta tanto, que es preferible una impresora nueva.

Ahora entiendo porqué sin darme cuenta, estoy casi siempre sin dinero. Hace varios meses, estuve antojado de un PDA o libreta electrónica, pero en éste cursillo, se la vi a un profesor, y le pedí que me explicara su funcionamiento. Cuando lo hizo, llegué a la conclusión de que no era lo que buscaba. No solo son muy caras, sino que no es el instrumento adecuado para sentarse en un rincón, y ponerse a escribir. Su teclado es reducido, y se escribe con lentitud.

Mi caprichito actual, es una cámara digital. Pero tengo que mirarlas bien, porque la calidad varía, y yo la quiero de las buenas. Tampoco me olvido de una cámara normal, para tener en papel los recuerdos. La polaroid, me sale muy cara. Casi preferiría que no me la hubieran regalado.

Claro, que para tener dinerito, hay que tener trabajito. A ver si encuentro algo.

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En Madrid con los scouts

En Madrid con los scouts Fue con motivo del festival de la canción scout, el 1 de mayo de 1.981. Antes de ir, tuvimos que hacer una serie de cosas, no muy agradables para que el viaje nos saliera más barato. Tales como vender pegatinas, papeletas, e incluso cintas de cassette.
 
Mi hermana, formaba parte del grupo que iba a cantar. Se llevaron toda la tarde, ensayando en la casa discográfica “Izquierdo” tan conocida en Cádiz, en época de carnavales. Cuando llegaron las cintas, pudimos comprobar con espanto, que nos habían timado. La portada, la habían puesto en blanco y negro (La portada era una foto del coro, realizada en el colegio Salesianos, junto a la estatua de D. Bosco). Así que mandamos las cintas de vuelta, para que nos la mandaran en color.
 
Vender papeletas, fue una auténtica cruz. Me pasé los sábados por la mañana, entre la droguería de mi padre y el bar de mi tío, intentando venderlas (los días entre semanas, asistía a clase de F.P.) De 20 papeletas, solo vendí 10. La gente, tuvo más o menos la misma suerte que yo. Los únicos que vendieron algo, fueron los “lobatos”, que al ser niños, la gente les prestaba más atención, y les compraban. Pero solo por simpatía.
 
De las cintas y pegatinas, peor que peor. Tuvimos poca vista. Eso de scouts, en los años 80, le sonaba a la gente a franquismo, y militarismo. No conviene olvidar, que el 23 de febrero de ese mismo año, hubo un intento de golpe de estado, que fue graciosamente parodiado en los carnavales de Cádiz. Curiosamente, las cintas se pasaron mucho tiempo, estorbando, dentro de una bolsa, detrás de la puerta de mi cuarto. Compramos una para nosotros, y no fuimos capaces de vender ni una más. Actualmente, la estamos buscando, pero no la vemos.
 
Un día, Pedro, el jefe principal, nos reunió a todos, y nos armó la bronca.
 
-¡Aquí faltan 20.000 pesetas! Exclamó enfadado.
 
Yo, por lo bajo, hice un comentario gracioso.
 
-A mí que me registren.
 
Uno que estaba a mi lado, se echó a reir, pero con una risa escandalosa, le costaba trabajo contenerse, los de su alrededor, lo miraban asustados. Yo, el que más, ya que fui el autor del comentario. Pedro, seguramente, se dio cuenta, pero decidió ignorar la gracia. Después de todo, era un gran diplomático, y pocas veces se enfada. Este siguió con su discurso.
 
-¡Sí, faltan 20.000 pesetas! ¡Las que podríais haberos ahorrado, y hacer el viaje a Madrid gratis! Así que ya lo sabéis. Se os descontará solo lo que hayáis vendido.
 
Así que nos pusimos en marcha. Algunos, se llevaron cintas y pegatinas, para venderlas en el festival ¡Ingenuos! Solo consiguieron llevar, más bulto en el equipaje.
Durante el trayecto en el autobús, nos pusimos a cantar canciones scouts, y canciones típicas de los carnavales de Cádiz. Cuando decayó el ritmo, porque se estaba haciendo de noche, pusieron la radio. La noticia más destacada, era que el miembro del I.R.A. irlandés, Bobby Sands, tras haber realizado una huelga de hambre defendiendo los derechos de los presos políticos, estaba a punto de entrar en coma irreversible, si no se hacía algo. Pero los ingleses, no daban su brazo a torcer, consiguiendo con ello, la indignación del mundo entero. La noticia la repitieron una y otra vez.
 
Cuando la gente empezaba a quedarse dormida, un patoso, al que llamábamos “El Churrero”, se puso a gritar:
 
“¡Aquí no duerme ni Dios!”
 
Y así estuvo haciendo el gilipoyas a grito pelado, toda la noche, casi cada veinte minutos. Lo mandábamos a callar, pero nada. No se callaba el pesado. Al revés, más gritaba.
 
Junto a nosotros, viajaba otro autobús, con los padres que quisieron venir. Ellos, dormirían en un hotel pagando sus gastos.
 
El festival, fue muy animado. Si no recuerdo mal, quedamos los segundos. Como de costumbre, hubo polémica sobre los que merecieron ganar. A la hora de dormir, nos llevaron a una sala vacía de un colegio. Cogimos nuestros sacos, y......No. Nada de dormir. Hubo varios, que en voz baja y por señas, nos indicaban que no durmiéramos todavía, ante nuestras caras de asombro, sonrieron maliciosamente, al tiempo que señalaban a una persona ¡Era el Churrero!
 
Sonreímos. Nos pareció una idea estupenda. El mencionado “Churrero”, estaba que se caía de sueño, Normal. Se había pasado prácticamente toda la noche dándonos la lata. Nos acercamos sin hacer ruido. Tenía los ojos cerrados. Uno de nosotros, exclamó:
 
-Eh, Churrero.
-¿Si? Dijo éste con voz cansada.
 
Entonces dijimos a coro:
 
¡¡¡Aquí no duerme ni Dios!!!
 
-¡No! No jodáis. Estoy muy cansado. Sois muy vengativos ¿Eh?
 
Fuimos buenos. Solo le dimos la lata un rato.
 
Estuvimos en Madrid, 3ó 4 días. Nos llevaron a ver a otros scouts, y cambiamos impresiones con ellos. Varios de ellos, nos guiaban por la ciudad. Yo que de Madrid, solo conozco las calles, de jugar al monopoly, les pregunté por una de ellas:
 
-¿Y la calle Serrano? ¿Dónde está? 
-Esa está muy lejos. Ayer la pasamos.
 
Fuimos también al valle de los caidos. Me sorprendió mucho los enormes ángeles de piedra que había, lo mismo que la gran cantidad de tapices. Pero no había mucho que ver.
 
A la hora de comer, íbamos a los self-services. La comida no era muy buena. También paseábamos por la noche. Una de las veces, los mayores (De 17 años en adelante) pedimos que nos dejaran salir de noche a las discotecas. Al principio, Eduardo, el 2º jefe, nos dijo que sí, pero con la condición de que no llegáramos muy tarde. Pero seguramente, debió recordar que los padres, habían venido con nosotros, y dijo que no. Rotundamente no. Sin más. Simplemente, no podía ser.
 
Nos enfadamos, y protestamos ruidosamente. No hubo forma de convencerlo. Pese a que muchos eran mayores de edad, Eduardo dijo que no podía dar permiso, ya que al ser scouts, debíamos aceptar sus normas. Así eran aquellos tiempos, tan cargados de puritanismo.
 
Fueron unos días interesantes. Recuerdo que cada vez que íbamos a alguna parte en el autobús de alquiler, nos cruzábamos con la estatua de La Cibeles.
 
Me gustaría ir otra vez algún día, a ser posible, con gente divertida.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Luz y mar

Luz y mar

Estaba amaneciendo. La luz del Sol, iluminaba la playa, dándole un deslumbrante color al mar.

Allí estaba ella, mirando. Tal vez, soñando.
La tristeza, se reflejaba en sus ojos. El viento movía su oscuro cabello, al que los rayos del Sol, llenaban de esplendor.
Estuve un tiempo, mirándola, sin atreverme a hablarle. Aún no se había dado cuenta de mi presencia.
Inmóvil, como una bella estatua, estuvo durante un buen rato. La arena, danzaba a su alrededor, sin interrumpìr sus meditaciones.
El cielo, se iluminaba cada vez más, invitando a disfrutar de la vida, y a la alegría de vivir.
Pero ella, seguía igual, en su eterna contemplación del mar. Tal vez, quería atravesarlo con la mirada, y llegar a esas tierras de ensueño, que anhelaba.
Yo, vacilé ¿Debo acercarme, o dejarla soñar?
Así estuve durante un rato, luchando en mi interior, temiendo interrumpirla.
Nada. Solo paz, la arena en movimiento, y el balanceo de su oscuro cabello.
A lo lejos, un perro correteaba, jugando con su amo, al tiempo que ladraba alegremente. Más allá, a lo lejos, un hombre, se metía en el agua, y agachándose en el fondo, exploraba el fondo marino  para conocer las maravillas de su interior, o descubrir la ciudad sumergida de Tartessos. Sentí envidia al no estar en su lugar.
Ante tal espectáculo, apagué la música de mis oídos,  para entender el diálogo, entre el mar, el Sol, la arena y el viento.
Inspirado, creí oir una invitación, para acercarme. Sí, no puede más.
Así que decidí ir a por ella. Su presencia, es toda una bendición, pero su ausencia, es el más terrible de los dolores.
Ella, seguía inmóvil. La arena, con furia, me golpeaba, como si quisiera hacerme desistir.
Si bien, no consiguió detener mi marcha, sí consiguió hacerme llorar. Pero ¿Fue la arena?
Ya estaba cerca, y la arena seguía, dale que dale, golpea que golpea.
Cegado, conseguí acercarme ¿Qué hara cuando me vea? ¿Se enfadará por interrumpir sus pensamientos?
Entonces, ella sonrió. Y sin volver la cara, dijo con su graciosa voz:
 
“Estabas tardando, creí que no vendrías”.
 
Se volvió hacia mí, desafiando a mis ojos, con su sonriente mirada.
Entonces, ví, que no miraba al mar. Sino al amor y la ternura.

En sus manos, tenía un espejo.

Trabajando en la playa

Trabajando en la playa                                                                          
Recuerdo que fue un día del mes de julio del 2.001, cuando me llamaron a trabajar. Me enteré de una forma algo accidentada. En aquellos días, no funcionaba bien la cerradura de mi buzón, y más de una vez, se me había atascado la llave. Así que como no preveía nada interesante a la vista, dejé de comprobar si tenía correo. 
Si lo hubiera hecho, habría llegado a tiempo de recoger un aviso. Así que como era sábado por la tarde, y correos no abría hasta el lunes, estuve todo el fin de semana absolutamente intrigado sobre quién pudo habérmelo enviado, ya que no ponía remitente.
 
Nada más llegar, pude ver que era una citación en el INEM, para dentro de media hora aproximadamente. Tenía el tiempo justo.
 
Al llegar, pude saber, que me habían contratado para realizar unos trabajos de limpieza de playa, y que debía presentarme en el ministerio de costas. Allí me informaron de que debía permanecer atento, ya que aunque no sabían la fecha, muy pronto me llamarían.
 
El día de la contratación, pude ver que si no era el más joven ,al menos era uno de los más. En efecto, era el segundo más joven de las 30 personas que había allí, y curiosamente, el más viejo, era tío de el más joven.
 
Había tres mujeres, pero una de ellas, se negó a aceptar el trabajo. Ella estuvo antes en una mercería, y le pareció muy chocante coger una escoba y barrer los módulos.
 
A la primera semana, nos cambiaron de encargado. Lo destinaron a limpiar la Caleta, junto a varios más. Nuestro nuevo jefe, era un hombre, que hablaba muy bajito. Al parecer, un error de operación, le había dañado las cuerdas vocales.
 
Nuestro sector a limpiar, era la parte de cortadura hasta el llamado chiringuito de la Gallega, actualmente, derribado. Pese a pertenecer a Costas, actuábamos en coordinación con la empresa de limpiezas "UTE". Llevábamos uniformes de color celeste, y pantalones azules. El horario fue muy variable, e incómodo. Nos levantábamos de madrugada, y nos recogíamos entre las dos de la tarde y las tres, según la hora.
 
El segundo día de trabajo, uno de los compañeros, no asistió. Nos enteramos que había fallecido su mujer. Cuando vino, y comentó los datos de su fallecida esposa, caí en la cuenta de que la conocía de pequeña. Le pregunté al viudo, y en efecto, era ella.
 
Otro de los compañeros a destacar, era un venezolano. Era muy discreto, pero con el tiempo, nos contó su vida. Su esposa, era española, al parecer de Málaga. Vivía con él, en Venezuela. Allí se ganaba la vida de vendedor ambulante. Al parecer, era un buen negocio. Un día, le salió un atracador, que a punta de pistola se quedó con su mercancía. Para él, era algo normal; simple mala suerte. Pero para su esposa y sus suegros, no. Así que para evitar que volviera a ocurrirle algo semejante, se vinieron a España. Allí encontraría otro trabajo. Resignadamente, y muy a su pesar, se vinieron a vivir a Cádiz. El viudo y él, estaban en constante discusión, y es que, tenía experiencia de marino embarcado, y de haber visitado Venezuela. Uno y otro, discrepaban sobre el ambiente que se respiraba allí, en tiempos anteriores. Al venezolano, le gustaba asistir a misa. Decía que los curas españoles, eran más realistas que los de su tierra. Allí, todos los males, se lo achacaban al diablo, mientras que en España, le ponían nombre y apellidos a los culpables de dichas desgracias. No era lo que se dice un buen compañero. Se quejaba de todo, y cuando veía alguna basura algo alejada de él, nos decía que la cogiéramos nosotros.
 
No menos divertidas me resultaban las paranoias de ese hombre. Un día le dio por advertirnos, sobre el peligro de relacionarse con sus vecinas las colombianas. A su entender, eran muy poco de fiar, decía exageradamente alterado.
 
Nos dejó a la cuadrilla asombrada, ningún argumento que dijéramos en defensa de dichas mujeres, le eran válidos. Y sus razonamientos, muy pobres, absurdos, y llenos de incultura. Creo que semejantes críticas, son normales entre vecinos. Nosotros a las francesas, las ponemos poco menos que de prostitutas. Si un inglés, dijera a otro que se ha enamorado de una española, se burlaría de él, y lo pondría de cornudo.
 
Me hizo mucha gracia el sofocón que cogió. De todas formas, y salvo por el reciente Internet ¿De dónde iba a sacar alguien tan casero como yo, una mujer colombiana? ¿Tan peligrosas son? Es que tiene gracia el tipo éste. Eso pensaba, a finales de verano del 2.001
 
Recuerdo, que con el dinero que cobré, me compré un ordenador, con acceso a internet. También recuerdo, que diez días después, sucedió el trágico 11 de septiembre. De inmediato, me acordé de Bin Laden. Aunque no sabía su nombre de memoría, sí recuerdo haber leído varios meses antes, en la revista “El semanal”, que los yanquis, estaban detrás de él. No hace falta decir, que al día siguiente, no se hablaba de otra cosa entre nosotros.
 
Poco tiempo después, se acabó el verano, y la basura a recoger, era poca. De la UTE, tampoco nos llegaba la furgoneta para trasladarnos. Teníamos que ir andando. En diciembre, acabaríamos el contrato.
 
Un día, de elecciones sindicales, nos llamaron de comisiones obreras, para que les votáramos a ellos. Antes, nos dieron un discurso alentador, animándonos a reconocer nuestros propios derechos.
 
-Señores, ustedes son trabajadores de limpieza de playa ¡Y os lo tenéis que creer!
 
Al poco, me accidenté, al mover unas piedras. Me rajé un dedo, y estuve de baja 3 días. Otro compañero, se cayó un día de la moto. Al verlo con la cara llena de sangre, le dije que se diera de baja también. A lo que respondió:
 
-¡No! Porque si lo hago, me tocará estar en el bar de mi suegro, y aquí estoy mejor.
 
No era el único que tenía otro trabajo, aparte del de limpiador.
 
Como ya faltaba poco para finalizar el contrato, decidimos reunirnos con los de comisiones obreras, Entre nosotros, había otros trabajadores de Puerto Real. Varios, dijeron que cuando estuvieron de baja, se lo descontaron del sueldo, cosa que no nos pasó a nosotros. Cuando el representante de comisiones obreras nos habló, nos dio pocas esperanzas de renovación del contrato. Uno de nosotros, sugirió que escribiéramos una carta a la alcaldesa, sugiriendo que nos contratara por dos meses más, para poder cobrar el paro. Eso se hizo.
 
Pocos días después, varios compañeros, presentaron la carta a la alcaldesa. Esta al leerla, dijo estar muy interesada en nuestro asunto. Claro, que una cosa es estar interesada, y otra, contratarnos. Así que llenos de esperanzas, terminamos nuestro contrato, celebrando una fiesta de despedida el último día...Porque ese fue efectivamente, nuestro último día en aquel trabajo.

Vocabulario personal

Vocabulario personal He aquí, algunas de mis frases célebres (al menos, en mi casa ;)  )
 
1-Si no eres un Alejandro, intenta ser un Jenofonte
(Alejandro Magno, fue un conquistador. Jenofonte, en cambio, fue un líder que ganó fama al conducir al derrotado ejército griego, a su tierra. O sea, que si no eres capaz de realizar grandes empresas, procura no perder lo que tienes).
 
2-En internet, la gente grande se vuelve pequeña, y la pequeña se vuelve grande.
 

3-Eres más ingenuo que un cerdo comiendo jamón.

 
4-Nunca, nunca, nunca, pierdas la fé, en la estupidez del ser humano.
 
5-Si tienes una nariz, tarde o temprano se resfriará. Si tienes una cabeza, algún día, te entrará jaqueca. Si tienes un oído, puede que algún día no te enteres bien de lo que te digan. Si tienes una entrepierna......¡Cuidado con lo que haces!
 
6-Un jefe que no se enfada, ni es jefe, ni es nada.
 
7-Antes de pelearte con un bárbaro, acuérdate de Adrianópolis
(En esa batalla, los bárbaros derrotaron a los romanos, y además, mataron al emperador).
 

8-El que juega con fuego, se quema. El que usa un cuchillo, se corta. Y el que juega con dinero....Muere por “accidente”.


9-Más vale dictadura sincera, que democracia falsa.
 
10-El que va por la vida de chulo, tarde o temprano, le dolerá el culo.
 
11-Es más fiable un traidor arrepentido, que un charlatán ignorante.
 
12-El que hace rebajas....se rebaja.
 
13-Es mejor huir como un cobarde en la batalla de El Alamein, que morir como un héroe, en la batalla de El Alamo.
 
14-Nunca ofendas a un torero, no sabemos lo que es la vida, y puede que algún día, se ría él de ti.
 
15-Un jefe, que sabe reprochar cuando las cosas salen mal, también debe saber aplaudir, cuando salen bien. Si no, es un mal jefe.
 
16-En un trabajo, no siempre hay sitio para un trabajador honrado, pero sí para un desesperado.
 
17-Es preferible ser un ciudadano corriente, a un famoso ignorado.
 
18-Cuando Dios te cierre una puerta, no siempre es una prohibición. A lo mejor, quiere que la derribes para que entres con mayor comodidad.
 
19-¡O cambia el mundo o cambio yo! (Lo siento mundo...¡Te tocó! ;) )
 
20-En éste mundo, hay una gran morralla de necios e inútiles fracasados, que para ser felices se dedica a buscar los defectos a los que no lo son, o no piensan como ellos. Si no lo hacen, sus vidas carecen de sentido. Es cuestión de vida o muerte para semejantes parásitos.
 
21-Eres más raro que una modelo con trabajo fijo.
 
22-Si no eres Superman ¿Porqué te asusta la kriptonita?
 
23-Donde hay celos, amor por los suelos.

24-¿Guapo, feo gay? ¡Bah! Eso es lo que hay.
 
25- Al que ataca de frente, lo hieren por la espalda.

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¿De qué hablar?

¿De qué hablar?                                                           
 
Me pregunto si alguna vez, no os ha ocurrido. Me refiero, a que un día, por ejemplo, coincides con unas personas que no conoces, o que conoces, pero sabes que no comparten las mismas aficiones que tú. Es entonces, cuando te preguntas cuál podría ser el tema adecuado para establecer una comunicación.
 
Por lo que a mí respecta, soy consciente de que mis cositas, son mías, y me las guardo para mí, y para los 4 ó 5 que piensan como yo. En realidad, establecer una comunicación interesante, es algo complicado. Digamos, que si a mí, por ejemplo, me gusta, hablar de los romanos, hay muchos que no. Así que si no quiero matarlos de aburrimiento, es mejor cambiar de conversación, en cuanto vea sus miradas perdidas, o sus falsas sonrisas. Y es que por desgracia, para muchos, hablar de romanos, es hablar de batallitas, y eso no es siempre así. Es una lástima.
 
Las batallitas, no están de moda. Recordemos esos viejos tebeos de “el guerrero del antifaz”, “el capitán Trueno”, “Hazañas bélicas”, o “El Jabato”. Desaparecieron, precisamente por eso: Ya estábamos hartos de “héroes”, que mueren por su patria, y por los demás.
 
Recuerdo, que una vez le pregunté a una amiga, si era buena cocinera. Me respondió que sí, y le contesté que me encantaba la tarta de manzana. Entonces ¡Oh afortunado de mí! Ella sabía la receta, y me la dio detenidamente. No me enteré de nada, por dos razones: Ella tenía la voz muy fina, y yo estoy un poco sordete, y es frecuente que cuando veo una película, solo me entere de lo que dice el malo. Y la otra razón, que no me interesaban las recetas de cocina. Así y todo, fui lo suficientemente educado, como para escucharla sin poner mala cara, ni protestar. Algo, que deberían aprender muchos. Y si la conversación, no interesa, trata de desviarla hacia otra que más te guste.
 
Hay paises, en los que si en tu tiempo libre laboral, te pones a hablar con los compañeros, de otra cosa, que no sea trabajo; éstos se creen, que eres un vago, al que no le gusta trabajar.
 
Un día, no recuerdo porqué motivo, nos pusimos a hablar de Spíderman, entre varios compañeros de curso. Uno de ellos, con acento andaluz, exclamó:
 
-¡Ah sí, Spíderman! Qué cómics tan bonitos. El que más me emocionó, fue aquel en que harto de tantas críticas, cogió, y tiró el disfraz a la basura, para no volver a disfrazarse más. Entonces, se lo pensó mejor, y lo cogió ¡Lo hizo por patriotismo! ¡Porque quería a su patria! ¡Querer a tu patria, es lo más hermoso que hay!
 
Nos miramos, algo extrañados. Ese chaval, tenía bastante sentido común, pero eso del patriotismo....No encajaba en la clase de conversación que se suele tener hoy en día. No fue esa la única vez, que habló de eso. Por fin, intrigado, uno le dijo:
 
-¿Tú de donde eres?
 
Y respondió:
 
-Nací en Jerez....Pero mi padre es americano. Lo trasladaron a la base de Rota, y aquí conoció a mi madre.
 
Ya decía yo. Y es que en los Estados Unidos, hablan más de ese tema, que aquí. Qué duda cabe, que debió ser su padre, el que le enseñó los valores del patriotismo.
 
Pero no siempre es bueno tener conversaciones interesantes. Recuerdo que a principio de los 80, estando en El Bosque, con los boys scouts, uno de ellos, llamado Andrés sintió ganas de hacer sus necesidades. Así que nos pidió que le esperáramos, mientras él las hacía, junto a un árbol...Y de camino avisáramos a los que pasaran.
 
Entonces, uno de ellos, se puso a hablar de la película de moda. O sea, viernes 13. Como éramos chavales de entre 14 y 17 años, la encontramos interesante. Tanto, que no nos dimos cuenta, de que en ese momento, pasaba una chavala, también scout. Nosotros a lo nuestro.
 
Entonces, la vimos dar la media vuelta, con la cara muy colorada. Eso nos hizo volver al presente ¡Andrés! Dijo uno de nosotros.
 
-Andrés....sí. Acabo de cruzarme con él. Acabo de verlo limpiándose el culo. Dijo ella en voz bajita, y con cierta sonrisa.
 
Está claro, que para bien o para mal, hay que estar pendiente de lo que se habla.
 

El nuevo teclado

El nuevo teclado

Pues sí, ayer lo compré. Llevaba tiempo antojado de él. Fue en el corte inglés. Es de esos de la marca "Creative", que tiene un teclado de piano. No es que yo entienda mucho de música, pero de vez en cuando, apetece "componer", algo. Gracias a Dios, hay una gran cantidad de programas, que hacen que cualquier "composición", suene a algo inteligente. No solo lo voy a usar yo. Supongo que a mis sobrinos, también se les antojará. Espero que no haya pelea. La disposición del teclado, me gusta más que el otro. Me recuerda al de mi viejo Spectrum +2. Pero no todo son ventajas. La luz se refleja en éste, y me deja un pco cegato. Igualmente, espero que los señores de Creative, no estén leyendo éste artículo. Y es que al ponerlo en funcionamiento, me encontré con que una de las teclas del piano no sonaba ¡Cómo no!

¿Y qué hacer? Si iba a reclamar al corte inglés, me devolverían el dinero (era el ultimo teclado) eso suponiendo que me lo devolvieran. Muchas veces, no devuelven las cosas, a menos que el material esté visiblemente deteriorado. Y mandar por correo el teclado, a los chicos de Creative, era algo engorroso. Por lo tanto, me decidí a meterle mano, e intentar arreglarlo yo. Al abrirlo, pude comprobar, que las teclas, eran unas gomitas, con las puntas metálicas, que daban a unas placas. Una de ellas, tenía un papelito, que hacía mal contacto.

 ¿Cómo demonios había entrado?Frown Lo monté, y desmonté, al menos tres veces, y parece que por fin lo conseguí. No sé si lo dije alguna vez, pero desde aquel día, que llevé mi pc, y tardaron más de dos meses, en ponerme una tarjeta de vídeo, no me planteo llevar mis cosas a arreglar, salvo que de verdad no tenga más remedio.

Ahora, recemos para que todo vaya bien. Wink Son las 8 y 36. Los vecinos, están durmiendo. Yo tengo derecho a disfrutar de la música. Ellos tienen derecho a dormir. Pondré el volumen bajito, y....¡Música maestro!

Ah sí, el color del fondo, y de la letra, los he cambiado. Quería que el fondo fuera oscuro, y la letra claro, pero no me gustaba la combinación blanco-negro. Me recuerda a las pelis antiguas. Ahora estoy más contento Smile Creo que todos los que tenemos un blog de blogia, sabemos lo trabajoso que es seleccionar un color, y luego te encuentras con otro.

 

 

 

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Arreglitos

Arreglitos Estaba deseando, que llegara blogia 2, para disfrutar de las reformas (algunas de las cuales, no termino de entender aún). No solo eso, sino porque había decidido darme de baja del blog “Noche en el castillo”. Y es que al final, ni lo uno ni lo otro. Ambos blogs, los tengo ignorados. No me ocupo suficientemente de ellos. Decido, pués, quedarme con éte, y trasladar los relatos aquí, tal y como hice desde el primer momento. Y es que mi cerebro y yo, no nos podemos de acuerdo. El blog para niños, seguiré con él, pese a que últimamente, ando flojo de ideas. Y el de Star Gordo, sigo con él. Ahí no me faltan ideas, pero escribo tanto, que tarda un buen rato, en procesarme.  
 
A ver si teniendo el contenido de los dos, en uno solo, me salen las ideas mejor.
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