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La casa de las chapuzas

Rellenando el currículum

Rellenando el currículum Rellenando el currículum

Aquí estoy. Dentro de la casi cerrada mercería, contando cremalleras. Es increíble la cantidad de ellas que hay. Muchos sobrecitos, están aún sin estrenar. Se siente mucha pena.

Tras las cremalleras, vendrán los hilos, y con un poco de mala suerte; los botones ¡Dios! Qué cantidad de cajas y botones. Es escalofriante. Así y todo, la gente era de lo más quisquillosa a la hora de decidirse. Recuerdo que en 1.980, solo teníamos 15 ó 20 modelos, y los clientes se conformaban bastante bien. Pienso, que todo ésto, es un trabajo de monos. Al final, vendrá un listo de éstos baratilleros, y dirá:

"Te doy 60 euros por todo".

De hecho, a uno le pasó eso mismo, y de la rabieta que cogió, mandó al "listo" a la mierda, y tiró gran parte de los artículos a la basura. Casos así, hay muchos. Una mujer, no solo se vió obligada a aceptar lo poco que le daban, sino que además, le tuvo que llevar los artículos, en su propio coche, ya que el "listo", no tenía prisa por llevárselos, y a la pobre chica, le cobraban el alquiler del local.

En éstos momentos, estoy esperando, a que me den el certificado de empresa, para poder seguir dando la lata, y empapelar la ciudad, con mi currículum. Mis ex-compañeros, al saber que no me renovaban, tras lamentar mi mala suerte, comentaron que preguntarían por mí a los jefes. Es de agradecer el gesto, pero demasiado bien sé, que no va a resultar. Quién no tiene padrino, no se bautiza. De alguna forma, me lo advirtieron anteriormente. De todas maneras, no veo bien insistir, por un contrato de tan solo 15 días, ya que es lo máximo que va a durar la segunda contratación.

Me asomo a la ventana, miro hacia la playa ¡Qué raro! Todo va bien. No hay cortes de carreteras, ni contenedores incendiados. Los periódicos, no dicen nada de eso. Tampoco leo que haya ninguna huelga, ni nada parecido, en solidaridad por los que nos han puesto en la calle ;) ;) ;)

Evidentemente, estoy bromeando. La realidad es que si al que le duele el despido, no se pone en movimiento, y va a protestarle al jefe, o jefes, no hay nada que hacer.

Vosotros os preguntaréis ¿Porqué no lo haces? La respuesta, es que quiero ver otras opciones, y no aferrarme ciegamente a una empresa que me ha dado la espalda. Para eso, tengo que haber agotado todas las opciones. Cuando me llamaron a trabajar por 15 días, solo había dejado el currículum, en dos sitios más. Aún me queda mucho por empapelar, y muchos palos por recibir. De hecho, mientras esperaba que fuera la hora para firmar el contrato, me dí una vuelta por los alrededores, y ví un par de lugares interesantes.

A lo que puse, voy a añadir dos cositas, que no había puesto antes; una es la experiencia en la mili, como ordenanza de la residencia de suboficiales, y la otra, mis weblogs.

La primera no la puse, porque la forma de llevarla, fue de lo más chapucera que se haya visto jamás. Creo que si hubiéramos actuado igual, en una empresa privada, nos habrían puesto de patitas en la calle apenas pasada una semana. Ya contaré un día las numerosas anécdotas que ocurrieron, que son más dignas de la serie televisiva "Historias de la puta mili", que de figurar en un currículum. Pero es experiencia laboral, y aunque no sienta deseos de trabajar otra vez de ordenanza, hay que ponerlo, para que conste. Además ¿Porqué sentirme culpable? La culpa fue de todos, sobre todo por la mala organización.

Los weblogs, me aconsejaron no ponerlos, porque pensaron, que podía ser más perjudicial, que favorable. Las personas que me aconsejaron, intuyeron que si un jefe veía los weblogs, me reprocharía la forma que tengo de perder el tiempo en mi ratos libres.

Al principio, lo ví lógico. Pero pensándolo bien, no es normal que un jefe se preocupe por esos detalles, a menos que tenga mucha confianza conmigo, y en un momento de rabieta,
le dé por atacarte ahí. Si no lo pongo, me daría la terrible sensación, de que he dado la espalda a un poderoso aliado, que es internet, hoy en día tan de moda.

¿Y para qué sirve un weblog en el ámbito laboral? Para mucho. En él se pueden escribir muchas cosas, además de ser un punto más en mi experiencia de internauta. También sirve para hacer publicidad a una empresa que te contrate, o gestionar su página web.

Como es natural, no hay que hacer caso a los "consejos" de los amigos y compañeros, que te aconsejan no ir a tal o cual empresa por ésta u otra razón. Por mucho que te aprecien, ellos van a lo suyo, tratando de beneficiarse a ellos, o a sus familiares.

Tampoco hay que dejar de llevar el currículum, a sitios que te parezcan inadecuados. Bien podría ser, que la persona que lo lea, tenga amigos en otros sitios, y se acuerde de tí.

No deja de hacerme gracia, el dios del trabajo que tenían griegos y romanos. Los primeros, lo llamaban Hefaistos, y los segundos, Vulcano. Era un dios feo, cojo...y con más cuernos que un saco de caracoles. Ese era el inconveniente de estar casado con Afrodita o Venus. >:)

Por fortuna, los cristianos, tenemos a S. Pancracio, que es más digno. Aunque por desgracia, no siempre se acuerda de nosotros como quisiéramos.

Cierro la mercería, y al salir, veo su imagen, en lo más alto de la estantería. Es fosforescente, y brilla en la oscuridad. Lleva muchos años ahí, desde que yo era pequeño. Le falta un brazo...O los dos. No lo recuerdo bien, pero seguro que está manco. El tubo del fluorescente, lo tapa un poco, y no puedo distinguirlo bien ¿Será por eso por lo que tengo unos contratos de trabajo, tan breves? ;)

Para terminar de rematar el asunto, justo es mencionar una anécdota relacionada con el trabajo:

En Chicago, en los años 20, si un parado, no sabía qué hacer, iba a hablar con Alfonso Capone (Al-Capone, para los amigos >:) ) y explicarle sus problemas. De inmediato, Al-Capone, hablaba con sus subordinados, y le encontraban trabajo a ese hombre. Y no me refiero a trabajo de gangster ¿Eh? Sino un trabajo honrado.

Increíble ¿Verdad? Y sin embargo, nuestros "honrados" políticos, no son capaces de solucionar nuestros problemas, lo mismo que los políticos yanquis de su época, tampoco lo fueron.

Está visto: Un gangster valía más que todos ellos. No es de extrañar, que pese a su fama, el público le vitoreara cuando acudía a las carreras de caballos, o partidos de beísbol.
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2 comentarios

Trini -

Bueno Antonio no desesperes, seguro encuentras algo. Puedes poner tu curriculum en Internet, hay empresas que contratan desde aquí.
Lástima lo de tu merceria, podías haberla puesto en un pueblo, en los pueblos aun existen.
T ehe pillado uno de tus banner y lo he puesto en mi Blog de Poemas de Shanna, lo he elegido por el tamaño, pero he puesto esta dirección.

Un abrazo y ánimos, ya sabes donde estoy por si necesitas algo.

Una mirada... -

Me gusta la palabra mercería, prácticamente en desuso en la zona donde habito. Me trae reminiscencias de mis años infantiles, cuando en la mercería del Barrio se podían comprar desde puntillas para las enaguas hasta aquellos cuaernillos de caligrafía "Rubio", pasando por corchetes, botones nacarados y, en Navidades, muñecas "Peponas" que lloraban si las balanceabas.
Gratos recuerdos...
Saludos.
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